sábado, noviembre 17, 2007

“AVALANCHA”

De la autobiografía de San Ignacio de Loyola (n° 50): Y estando un día en Ferrara en la iglesia principal, cumpliendo con sus devociones, un pobre le pidió limosna, y él le dio un marquete, que es moneda de 5 ó 6 cuatrines. Y después de aquel vino otro, y le dio otra monedilla que tenía, algo mayor. Y al 3º, no teniendo sino julios, le dio un julio. Y como los pobres veían que daba limosna, no hacían sino venir, y así se acabó todo lo que traía. Y al fin vinieron muchos pobres juntos a pedir limosna. El respondió que le perdonasen, que no tenía más nada.

Esto es, más o menos, lo que pasó el otro día: el hermano Mateo dio limosna a dos pobres que vinieron a casa, y en pocas horas se corrió la voz y la gente empezó a acumularse a la puerta de casa. No llegamos a quedarnos sin nada, como hizo San Ignacio, pero tuvimos que decirles que hicieran lo que normalmente se hace en estos casos: que se dirigieran a su parroquia, allí donde les conocen. El problema con la cuestión de la caridad es que hay mucha picaresca (como en la época de Miguel de Cervantes en España). En una gran mayoría de los casos la actitud adecuada no consiste en ablandarse fácilmente, sino en ayudar de forma ordenada y organizada.

El problema para nosotros, los blancos, es que se cumple la ecuación “blanco=dinero”, y así nos ve la gran mayoría de la gente. Por lo tanto, cuando alguien se acerca a nosotros, lo primero que me pregunto es: ¿qué está buscando? Yo prefiero no ocuparme directamente de cuestiones de dinero, si no muchos de los que vienen a verte (por no decir casi todos), vienen a pedir dinero o influencias bajo capa de espiritualidad. Prefiero que quede claro que sólo me ocupo de prestar una ayuda espiritual, y si alguien tiene una necesidad económica, tenemos una comisión que estudia los diferentes casos para distribuir las ayudas disponibles, o reenvío a la persona a su parroquia (ayudamos a algunas de ellas con esa finalidad). Por lo que he visto es bastante negativa la experiencia de los que vienen con doble intención: aparentemente buscan la espiritualidad, pero en el fondo hay una cuestión monetaria… así nunca sabes a qué atenerte.

Esta actitud me lleva a tener pocos “amigos”, pero los que vienen a verme está claro para lo que vienen. Por ejemplo, el otro día, un empresario vino a verme para la dirección espiritual y después me dio una limosna (sin que yo pidiera nada) para ayudar a pagar los gastos de los que vienen a hacer los ejercicios espirituales.

Respecto a la tanda de ejercicios que terminamos el domingo 11, tuve de nuevo las satisfacciones que el Señor nos concede normalmente: un hombre que se decidió a emprender el camino hacia el bautismo, algunos que dejaron a sus amantes respectivas (“le deuxième bureau” –“segunda oficina”- como se dice popularmente), bastantes que se decidieron a perdonar y a reconciliarse, muchos que se confesaron después de bastante tiempo sin hacerlo, y muchos que descubrieron el tesoro escondido que hay en la religión cristiana, que es mucho más que un conjunto de ritos o una moral. Un aspecto que suele impactarles mucho es el silencio, condición necesaria para que la oración y la meditación de la Palabra de Dios pueda entrar a fondo.

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10 Comments:

At 11/17/2007 03:05:00 p. m., Blogger Dorli said...

estupendo todo lo que nos relatas hoy, pero tengo una duda, eres sacerdote ó te estás preparando para ello ?
Bueno, ya sabes que la curiosidad es una de las debilidades de las mujeres...
Cuidate, en unión de oraciones.

 
At 11/17/2007 03:11:00 p. m., Anonymous Mª Inmaculada Sanuy said...

Querido Hermano,

Me alegro del fruto de los Ejercicios Espirituales. Rezamos por vosotros. Por cierto, ¿finalmente se apuntaron los policías?.

El tema de ayudar al pobre es difícil, aunque el P. Vallet decía que la pobreza material radica en la pobreza espiritual. ¿Por qué? Porque si hay pobreza es porque hay mucha gente egoísta, corrupción, mala distribución de los bienes, etc. ¿La causa? La pobreza espiritual, llámese pecado, etc. Por lo tanto, ocupándose de la pobre espiritual se matan dos pájaros de un tiro: el hombre se acerca a Dios, con los consecuentes frutos: caridad, justicia, verdad...

¡Dios os bendiga! Seguimos unidos en la oración.

 
At 11/17/2007 05:04:00 p. m., Blogger sheilita said...

leer tu blog es mejor que leer a Perez Reverte, todo emoción y aventura en estado puro ...mantenednos informadas. Besos

 
At 11/17/2007 05:46:00 p. m., Blogger sheilita said...

Me he emocionado leyendo tus aventuras y eso que dices de que la gente va a hablar contigo para cuestiones espirituale y luego buscan cosas materiales ( al revés me ocurre a mí) y el otro señor que te da dinero . Pero lo de la segunda oficina me ha dejado muy pensativa , es un nombre que lo dice todo , se cierra el despacho y ya está . La primera oficina no deja de serl , oficina , por ser primera ..

 
At 11/17/2007 05:46:00 p. m., Blogger sheilita said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

 
At 11/18/2007 02:42:00 a. m., Anonymous Nt0 said...

Estoy muy de acuerdo con vuestra política,hoy en dia no sabes si la gente es pobre por problemas o si tienen mucha cara dura (se da el caso muchas veces); así que hacéis muy bien en tratar los temas económicos así.
Seguid trabajando

 
At 11/18/2007 11:22:00 a. m., Blogger Crispal said...

Francesc Xavier, yo pensaba que esas cosas sólo pasaba entre los "pobres" de España donde hay mafias que viven de simular su pobreza. Vas por la calle y nunca sabes si un pobre es tal o es un sinvergüenza de tomo y lomo. Yo hace tiempo que decidí que fuera la Iglesia la que distribuyera las limosnas y le doy a ella lo que puedo. Es una pena, pero no te puedes fiar ya de nadie.

 
At 11/19/2007 12:58:00 a. m., Blogger mrswells said...

Lo que haceis es muy bueno..Si ns diesemos realmente cuenta de lo que realmente tiene valor. No los culpo, asi somos los seres humanso a veces. Estoy de acuerdo con tu hermana

 
At 11/20/2007 06:30:00 p. m., Blogger +Sergio said...

Pues me ha gustado mucho este post.

Lo mas importante es la cuestión espiritual y la que debe prevalecer sobre la material o la mental, precisamente los males del alma vienen cuando nos dejamos llevar por las otras.

En cuanto a la limosna, estoy de acuerdo de dar al necesitado siempre, sabiendo de verdad que es necesitado, no aprovechado. Sé da casos que son verdaderos "profesionales".

Enhorabuena por los frutos espirituales que recogéis. Las almas son lo que importa, y las personas que se dan cuenta son afortunadas, y vosotros intermediarios de la palabra, benditos del señor.

Seguimos unidos en oración.

 
At 11/24/2007 05:54:00 p. m., Blogger Francesc Xavier Sanuy said...

Dorli, soy diácono transitorio, pero llevo más de 9 años transitando.

 

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